México es un país
enorme, con una inmensa diversidad de paisajes, ciudades y estilos en cada una
de sus regiones. Lo tradicional y lo moderno se unen en un país con una
tradición ancestral, que se ha visto sumada a la influencia española y norteamericana a lo largo de toda su
historia, y que si antes lo normal era estar en lucha, ahora estas culturas han
sabido encontrar su lugar en el México moderno, que sigue manteniendo su
esencia azteca y maya, orgullosos de sus orígenes.
Como decíamos antes, la influencia de Estados Unidos es
indudable. Tener como vecino del norte al país más poderoso del mundo es algo
que no deja indiferente a nadie, para bien o para mal. Mexicali es uno de los pasos fronterizos del noroeste de México,
pero a diferencia de otras zonas, aquí la frontera está mucho más controlada y
normalizada. De hecho, la relación entre Mexicali, el último municipio de Baja California por el Norte, es
excelente con la de la ciudad fronteriza en el lado yankee, Caléxico. Ambas
ciudades mantienen un flujo de influencia
continuo en lo poblacional, económico y también en lo cultural, que se refleja
en Mexicali y en su casi millón de habitantes.
Mexicali es una
ciudad moderna y cosmopolita, con muchos atractivos para los turistas que
vienen de todo el mundo, y especialmente, desde el otro lado de la frontera, a
conocer este trocito de México. El
turismo crece cada año en la ciudad, y los hoteles
en Mexicali cada vez son más y mejores. Los hay de todo tipo y para todos
los bolsillos, por lo que el dinero no será un problema a la hora de alojarnos
en esta ciudad fronteriza y conocer todo lo que nos puede ofrecer, desde
museos, salas de teatro, monumentos y por supuesto, una buena dosis de comida
mexicana, que nunca viene mal.